Sobre mí

Mi nombre es Geles. Nací en España en 1980 y allí me crié, empapándome de mi cultura y entendiendo que mi contexto era el mundo. A los dieciséis años leí una frase que se me quedó tatuada en el alma. “Busca lo que los dioses te ordenaron ser y cuál es tu misión en la humanidad”. Esa exhortación me persiguió e inquietó durante años. Muchos. Hasta que me di cuenta de cuál era mi misión, mi necesidad e, incluso, mi intención en la vida. La respuesta había estado ahí desde el principio pero no había sido capaz de verla. Escribir. Escribir respondía a todas las preguntas.

Nací en un pequeño pueblo de Cuenca, crecí en un entorno rural y con diez años nos mudamos a Valencia. Aquel barrio residencial me pareció una gran metrópolis y entonces comprendí que todo era relativo en la vida. Ese cambio fue el primero de tantos que han ido definiendo mi historia y por la edad que contaba, quizá el más traumático. O el único traumático. En aquel momento desperté de algo. Posiblemente, de mi infancia.

Por alguna razón que todavía desconozco, estudié arquitectura. Es más, ejercí durante una década. Primero fundé y dirigí mi propio estudio y después trabajé como arquitecta e interiorista en Oriente Medio durante varios años.

Una de mis pasiones ha sido siempre el comportamiento humano, así como las relaciones entre las personas. Me he formado en PNL, inteligencia emocional y coaching.

Soy una persona muy emocional. Tanto, que a veces me cuesta apartarme de lo que siento y pensar de manera objetiva. A veces confundo mis emociones con la realidad e interpreto el mundo me forma realmente subjetiva.

Llevo viviendo sola media vida, lo cual me ha hecho adoptar una perspectiva particular del mundo y una relación especial conmigo misma.

En este punto de mi vida y hallándome al final de mis treinta, me dedico a vivir. Creo que no hay más que eso. Mis expectativas son disfrutar de los míos, allá donde me encuentre, acercarme más a mi Ser cada día y escribir.